Las pérdidas poscosecha representan un desafío significativo para los agricultores, especialmente en lo que respecta a la calidad y cantidad del producto almacenado. Para mitigar estas pérdidas, es crucial implementar buenas prácticas tanto durante la recolección como durante el almacenamiento. A continuación, se detallan algunas estrategias clave:
Durante la recolección:
1. Usar variantes que cubran la mazorca: Optar por variedades de maíz que mantengan la mazorca cubierta, lo que ayuda a proteger el grano de los elementos y plagas.
2. Controlar los insectos que dañan la mazorca: Realizar un monitoreo y control efectivo de insectos que puedan afectar la calidad del grano.
3. Cosechar del campo lo más rápido posible: Evitar que el maíz permanezca demasiado tiempo en el campo, lo que lo expone a factores climáticos y plagas.
4. Recoger las mazorcas de plantas caídas y secarlas en casa: No dejar mazorcas en el suelo, ya que son más vulnerables a la contaminación y el deterioro.
5. Seleccionar las mazorcas sanas antes de desgranar: Asegurarse de que solo las mazorcas en buen estado sean procesadas para garantizar la calidad del grano.
Durante el almacenamiento:
1. Usar estructuras de almacenamiento herméticas: Mantener el grano en condiciones óptimas utilizando contenedores sellados que eviten la entrada de aire y humedad.
2. Asegurar que los recipientes y áreas de almacenamiento estén limpias: La limpieza es fundamental para evitar la proliferación de plagas y enfermedades que puedan dañar el grano.
3. Evitar que los recipientes estén en contacto con el suelo: Elevar los contenedores para prevenir el contacto con la humedad del suelo y posibles contaminantes.
4. Almacenar grano limpio y no mezclar el grano viejo con el nuevo: Mantener un estricto control de la calidad del grano almacenado y evitar mezclas que puedan deteriorar el producto nuevo.
5. Aplicar fumigantes si es necesario: En caso de infestación de plagas, es recomendable utilizar productos fumigantes adecuados para conservar el grano.
¿Cómo saber si el grano de maíz tiene la humedad adecuada para su almacenamiento?
Para garantizar que el maíz esté en condiciones óptimas para su almacenamiento, se puede realizar una sencilla prueba con sal. A continuación, te explicamos los pasos a seguir:
Materiales:
3 cucharadas grandes de sal
Comal o sartén
Botella o frasco de vidrio seco y limpio con tapa
Granos de maíz
Instrucciones:
1. Secado de la sal:
Coloca 3 cucharadas grandes de sal en un comal o sartén.
Caliéntala durante 30 minutos o más, removiendo constantemente. Sabes que la sal está lista cuando esté bien endurecida.
2. Preparación del frasco:
Asegúrate de que el frasco o botella de vidrio esté completamente seco, limpio y cuente con una tapa ajustada.
3. Añadir los granos de maíz:
Llena aproximadamente un tercio del frasco con granos de maíz que desees almacenar.
4. Prueba de humedad:
Agrega la sal seca (2 a 3 cucharadas) al frasco.
Cierra la tapa de manera segura y agita el frasco con fuerza durante un minuto.
Deja reposar el frasco durante 15 minutos.
Agita nuevamente el frasco.
Resultados:
Si al agitar el frasco por segunda vez, la sal se pega a los granos de maíz, indica que los granos aún tienen demasiada humedad para ser almacenados de manera segura.
Si la sal permanece suelta, significa que el maíz está seco y listo para ser almacenado sin riesgo de daño por humedad.
Esta técnica es una forma práctica y accesible de verificar la humedad en el maíz, lo que ayudará a garantizar una conservación adecuada y prevenir la aparición de moho.
Comentarios
0 comentarios
Inicie sesión para dejar un comentario.